www.lavanguardia.mobi

Casi el 65% de los valencianos opina que su lengua es distinta al catalán, según una encuesta del CIS


Valencia. (EUROPA PRESS).- Seis de cada diez valencianos opina que su lengua es distinta al catalán, según una encuesta del CIS elaborada en la Comunidad Valenciana en abril. Casi dos tercios de la población respalda esta diferencia en las encuestas realizadas en los cuatro últimos años y a las que ha tenido acceso Europa Press.

El CIS ha realizado entre los años 2001 y 2004 cuatro estudios sociológicos anuales de la comunidad en los que se ha preguntado sobre la identidad del idioma valencianos y en todos los años las dos terceras partes opinó que el valenciano y el catalán son lenguas diferenciadas. Sobre esta cuestión se refirió el martes el Gobierno valenciano, a través de su portavoz, Esteban González, quien emplazó al ejecutivo central antes de tomar alguna decisión, a consultar al pueblo valenciano sobre cómo quiere que se llame a su lengua.

En el último estudio, elaborado en abril de 2004, el 64,5 por ciento señala que el valenciano es una lengua diferenciada del catalán frente al 29,3 por ciento que considera que es la misma lengua que se habla en Catalunya y las Islas Baleares y a un 5,6 por ciento que no sabe o no contesta.

El CIS ha realizado entre los años 2001 y 2004 cuatro estudios sociológicos anuales de la comunidad en los que se ha preguntado sobre la identidad del idioma valencianos y en todos los años las dos terceras partes opinó que el valenciano y el catalán son lenguas diferenciadas.

Sobre esta cuestión se refirió el martes el Gobierno valenciano, a través de su portavoz, Esteban González, quien emplazó al ejecutivo central antes de tomar alguna decisión, a consultar al pueblo valenciano sobre cómo quiere que se llame a su lengua. En el último estudio, elaborado en abril de 2004, el 64,5 por ciento señala que el valenciano es una lengua diferenciada del catalán frente al 29,3 por ciento que considera que es la misma lengua que se habla en Catalunya y las Islas Baleares y a un 5,6 por ciento que no sabe o no contesta.

Desde 2001 no se aprecian cambios significativos en la opinión de los ciudadanos sobre la identidad del valenciano ya que en ese año un 62% diferenció ambas lenguas, frente a un 66,8% en 2002 y un 52,7 en 2003, mientras que el 29,5% afirmó que eran la misma lengua en 2001, 25,4% en 2002 y 31,6% en 2003.

La opinión de los castellano-parlantes y de los valenciano-parlantes es similar, según los datos recogido por la encuesta. De las personas que escriben y usan el valenciano en el trabajo, en la calle y en casa el 59,5 por ciento cree en la diferencia de ambas lenguas frente al 38,5 que considera que solo hay una.

Son similares los porcentajes de las personas que consideran el catalán y valenciano distintos según si usan indistintamente castellano y valenciano (67,9%), conocen el valenciano, pero usan el castellano (65%), usan el valenciano en casa, pero no en la calles y trabajo (69,7%).

Uso social
El uso social del valenciano está muy relacionado con la forma en que se ha estudiado, según se desprende de la encuesta de este año en la que se refleja que los que lo han aprendido en casa son en su mayoría valenciano parlantes.

Aproximadamente la mitad de los entrevistados (54%) ha aprendido el valenciano fuera de su entorno familiar, habiéndolo estudiado el 30% frente al 24% que no lo ha estudiado. El 45,4 por ciento lo ha estudiado en su casa con sus padres, el 24,4 por ciento no lo ha estudiado, el 20,7 por ciento lo ha aprendido en la escuela y el 9,2 por ciento fuera de ésta.

Entre los que han aprendido el valenciano con sus padres, nueve de cada diez lo habla y uno de cada diez lo entiende pero no lo habla, mientras que los que han estudiado la lengua fuera de casa, casi el 48 por ciento no lo usa. Aproximadamente la mitad de los valenciano son partidarios de que tanto el alcalde de su municipio, lo médicos y los maestros hablen tanto valenciano como castellano.

En cuanto a la resolución del problema lingüístico del valenciano según las encuestas, no es un tema prioritario para el conjunto de los valencianos, aunque cuatro de cada diez opinan que la resolución de este problema es "muy o bastante importante", tres de cada diez considera que es "algo importante" y dos de cada diez le conceden escasa importancia "poca o ninguna".