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Los 70 años de Raquel Welch


Conocida como el Cuerpo, Raquel Welch vivió un quimérico estrellato con Viaje alucinante y Hace un millón de años, pero nunca halló su lugar en Hollywood. Tal vez porque se apellidaba Tejada, aunque siempre evitó ser clasificada como una estrella latina. Nacida el 5 de septiembre de 1940, en Chicago, como Jo Raquel Tejada, su padre era boliviano y había llegado a Estados Unidos a la edad de 17 años. Ingeniero constructor, Armando Carlos Tejada –ha explicado ella– "se casó con una norteamericana y en casa nunca se habló español".

Ha desvelado algunos de sus secretos en el libro autobiográfico Raquel: más allá del escote, de reciente publicación en Estados Unidos. Un título acaso provocador, pero la edad ha convertido a esta supervamp en una mujer muy moderada. Un artículo suyo, colgado en la web de CNN, ha sido muy elogiado en círculos conservadores, en especial cuando confiesa: "Me avergüenza admitir que yo misma me he casado en cuatro ocasiones".

Raquel Welch era una niña más bien esmirriada, a la que sus compañeros de colegio llamaban Patas de pájaro. Pero tenía una voluntad de hierro y se sometió a intensas sesiones en el gimnasio, siguiendo también cursos de ballet. Pronto cambió la danza por el teatro. Soñando con ser actriz, a finales de los 50 ganó diversos concursos de belleza. Inesperadamente, contrajo matrimonio con James Westley Welch, antiguo compañero de colegio del que tomaría su apellido. Estaba embarazada, y su primer hijo, Damon, nació teniendo ella 19 años. En 1961 nació el segundo, la futura actriz Tahnee Welch, lo que no impediría un temprano divorcio.

Fue locutora de una televisión local donde leía el parte meteorológico y su denodado afán por triunfar hizo que probara fortuna como modelo, mientras mantenía a sus dos hijos sirviendo copas en clubs nocturnos. Hasta que conoció al agente de prensa Patrick Curtis, realmente criado en Hollywood: era el bebé de Olivia de Havilland en la legendaria Lo que el viento se llevó. Fue el segundo de sus cuatro maridos. Aunque sin constar en los títulos de crédito, Raquel Welch apareció en Roustabout, musical protagonizado por Elvis Presley, así como en un episodio de la serie El Virginiano y en otro de Embrujada. La Fox vio en ella a una posible sustituta de Marylin Monroe, pero la fórmula se reveló errónea. Su oportunidad pareció llegar con Viaje alucinante, notable película del género fantástico donde varios científicos son reducidos a tamaño microscópico para viajar por el interior de un cuerpo humano.

A pesar de la famosa secuencia en que Raquel Welch es atacada por un enjambre de anticuerpos, el personaje le impidió mostrar su atractivo físico. En su siguiente película, Hace un millón de años, rechazada por Ursula Andrés y que se rodó en Canarias, Welch ya lució una especie de bikini de piel, cuyas rasgaduras iban dejando al descubierto su seductora anatomía.

Pero su estrellato nunca cristalizó, aunque actuara con Frank Sinatra en La mujer de cemento y con James Stewart y Dean Martin en ¡Bandolero! También intervino en el musical Bedazzled, asumiendo luego el riesgo de interpretar a un transexual en Myra Breckinridge, en cuyo tormentoso rodaje se enfrentó con la temible Mae West. Después, Hollywood se olvidó de ella.