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El vicepresidente Calzada niega haber recibido pagos irregulares y señala a Manuel Carreras

Barcelona. (Redacción).- La carta en la que el ex presidente de la Fundació Orfeó-Palau de la Música, Fèlix Millet, confiesa la apropiación de al menos 3,3 millones de euros de la entidad no sólo le carga de culpa a él y al ex director administrativo y su mano derecha, Jordi Montull. En una de las "irregularidades" que Millet admite, alude a pagos de unos 12.000 euros mensuales dirigidos a un vicepresidente por captar recursos de terceros, pero no especifica su identidad.

Arcadi Calzada
, vicepresidente segundo de la junta del Patronato Fundació Orfeó-Palau de la Música, negó ser el destinatario de esos desvíos —"nunca ni un duro, ni una peseta, ni un céntimo"—y ha señalado como receptor al vicepresidente tercero, Manuel Carreras.

Entrevistado en RAC1, asegura que desconocía el desfalco urdido por Millet y Montull. "Los que estamos en la comisión delegada no sospechábamos nada. Si lo hubiésemos hecho habríamos actuado. Nunca pusimos en duda la honorabilidad del presidente".

Por su parte, la actual dirección del Palau señala que no ha mantenido negociaciones con los anteriores gestores y que continúan los trabajos de auditoría. En un comunicado hecho público hoy, la dirección de la institución precisa que no ha mantenido "ninguna negociación con los anteriores gestores del Palau y continúa desarrollando los trabajos de auditoría hasta aclarar completamente la situación".

Asimismo, indica que no tiene nada que añadir a lo que ha publicado La Vanguardia puesto que "coincide substancialmente con los mismos hechos que ya hicimos públicos en las reuniones mantenidas con los órganos de gobierno del Orfeó Català, la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música y el Consorci". Todos los hechos, ya identificados, "forman parte de una primera fase de análisis de la auditoría externa encargada por la nueva dirección, y actualmente en curso, a cargo de Deloitte".

Joan Llinares: "Había una confianza ciega en Félix Millet"

Por otro lado, el director general de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música, Joan Llinares, ha mostrado su incredulidad ante el hecho de que durante tres décadas nadie en la institución se diera cuenta de que Millet desviara dinero, y ha aseverado que "había una confianza ciega en esta persona".

En declaraciones a RAC1, Llinares, ex-gerente del MNAC que asumió su nuevo cargo en julio, ha dicho que quiere que sea la Fiscalía la que acabe determinando si lo que ha hecho Millet "es un delito de prisión" y ha indicado que ahora "vamos a ver las cantidades que han sido apropiadas o malversadas (...) y determinaremos su procedencia. Había mecenas, patrocinadores y administraciones que han aportado muchos recursos".

Respecto a la confesión de Millet  de que había quien cobraba 12.000 euros al mes de comisiones, Llinares señala que "debería decir el nombre de la persona a la que imputa este hecho (...). Si él acusa a alguien, debería decir quién. Los trabajos de la auditoría continúan y durarán aproximadamente un mes".

Respecto a que los artistas cobraran en negro, ha precisado que "antiguamente debía ser así (...). Hoy en día esto ya no se hace". Por otra parte, ha dudado de que todo lo que ha confesado hoy Millet lo haya podido ocultar al ámbito familiar, "pero eso dicen ellos".

En cuanto al futuro del Palau, el director general cree que la institución "continuará por encima de las personas y por encima de las cosas que se hayan podido hacer".