Tauro pertenece a los signos de tierra y está regido por Venus; destaca por la determinación en sus acciones y por una persistencia que parece no tener límites; no importa lo mucho que tenga que trabajar, esforzarse ni esperar para cosechar los frutos que quiere, Tauro no se rinde con facilidad, ¡never!
A veces, esta persistencia deriva en obstinación, y entonces sí se convierte en un rasgo negativo. Las personas nacidas en Tauro son disciplinadas por lo general, responsables, prudentes y se mueven como pez en el agua cuando se trata del plano material. También la reserva es una de sus características, al igual que un sentido de la posesión muy acentuado: nunca intentes quitarle nada a Tauro, a no ser que te lo quiera dar, o atente a las consecuencias...
Tauro necesita sentir seguridad y equilibrio en su vida tanto, tanto como el aire que respira. La angustia y la penuria, sobre todo en el terreno económico, no se formaron para que la sienta alguien que pertenece a este signo; hará todo lo que esté en su mano para evitarlas.
La lealtad en Tauro es un rasgo innato, y a veces, incluso irremediable, tanto en sus relaciones de amistad, como en las familiares, pasando y deteniéndose especialmente en las de pareja: Tauro necesita saber que su media naranja es enteramente suya, que él o ella es la única persona a quien puede amar a nadie más.