Escorpio es el octavo signo del zodiaco, forma parte de los signos de agua y su planeta regente es Plutón. Son, en general, personas para quienes a comunicación con su entorno se hace principalmente por medio de los sentimientos y emociones; además, viven con toda intensidad, algo que se refleja en casi todos los aspectos de sus vidas.
La naturaleza psicológica de Escorpio es extremadamente compleja, incluso contradictoria; con frecuencia se le relaciona demasiado con los aspectos más negativos de la vida como la venganza, el odio, o incluso la muerte (simbólica, por supuesto), cuando lo que sucede en realidad es que Escorpio no tiene miedo, y por lo tanto, no rechaza esas cosas, es más, suele sentir deseo por conocerlas, acercarse a ellas y buscar respuestas a las siempre eternas y principales preguntas existenciales.
La fuerza de Escorpio se encuentra en su capacidad para la transformación y para el renacimiento; la derrota no es algo que acepte con facilidad, al contrario, luchará con todas sus fuerzas para conseguir cualquier meta propuesta en su vida, cueste lo que cueste.
Las Escorpio son personas con energías para dar y tomar; quedarse sin hacer nada no es lo suyo, así que suelen estar ideando, planeando y dirigiendo sus esfuerzos hacia fines concretos que, o consiguen, o arde Troya... No se puede es una frase imposible de escuchar de sus labios.