Cáncer ocupa el cuarto lugar en la rueda del zodiaco; se encuentra dentro de los signos de agua y su planeta regente es la Luna. El elemento agua representa el mundo de los sentimientos y de las emociones, en ocasiones, insondables, y muchas veces, sublimes. Un rasgo típico de Cáncer es su sensibilidad extrema.
Las personas Cáncer también tienen un sentido de la intuición desarrollado, precisamente por eso, suelen ser muy perceptivas, algo que hace que, por momentos, se protejan de todo eso que intuyen, notan y sienten detrás de un caparazón aparentemente inquebrantable, porque se trata sencillamente de una pantalla protectora. Y es que Cáncer tiene acceso a las dimensiones más profundas de la psique.
En general, su estado emocional es alterable e invade toda su existencia; la inestabilidad es uno de sus caballos de batalla, pues suele acecharle con una frecuencia mucho mayor de la que desearía. Los Cáncer son seres hogareños y entrañables, necesitan tener una familia bien formada para poder disfrutar de ella, alcanzar el equilibrio y ser felices sin más pretensiones.
Por otra parte, necesitan estar cerca de otros seres humanos, pero a la vez, temen ese contacto... y lo temen porque saben que son vulnerables y porque no soportan el rechazo. Poseen una imaginación extraordinaria y una vida interior muy rica; cualquiera que tenga acceso a su intimidad, se quedará sorprendido y al mismo tiempo prendido de tanta sensibilidad y delicadeza.