10/03/2010 | Actualizada a las 23:22
La hora de la verdad ha llegado para el nuevo proyecto galáctico de Florentino Pérez y su inversión de 250 millones en verano. La prioridad del club, el sueño de ganar la décima en el Santiago Bernabeu, exige la remontada esta noche ante el Olympique Lyonnais, un equipo al que los blancos nunca han ganado en sus cinco enfrentamientos anteriores.
Favorito a la hora del sorteo, el madridismo recela visto lo ocurrido en el partido de ida, donde los franceses fueron muy superiores, pero sólo pudieron imponerse por 1-0. La estadística reciente tampoco ayuda al optimismo. El Madrid cayó en los octavos de final las últimas cinco temporadas.
Florentino Pérez ha dejado muy claro al plantel lo que espera de ellos. La Champions es la prioridad sobre todo lo demás para un club que lleva en su ADN la palabra Europa, fue el recado que dejó en la presentación de las entradas para la finalísima del 22 de mayo. Todos los jugadores parecen haber comprendido la trascendencia de lo que supondría una nueva eliminación. Valdebebas rezuma compromiso, responsabilidad y apelaciones a la remontada, para lo que se cuenta con el cercano recuerdo de lo que pasó el sábado ante el Sevilla. Aquí manda el Madrid, dice Cristiano. Ganaremos 3-0, es el pronóstico de Sergio Ramos. Sueño con vivir mi primera gran noche de Champions, concluye Higuaín, el goleador de moda.
Manuel Pellegrini, que contra su última concesión a los jugadores, concentró al equipo, ve a sus hombres con hambre. Estoy seguro de pasar, asegura, y matiza: No es necesaria una remontada épica. Por segunda vez en el disparadero la primera fue por la derrota copera ante el Alcorcón tras el fiasco del Gerland de Lyon, el técnico chileno sabe que su continuidad en el club pasa casi únicamente por un buen papel en la Champions.
Hombre callado e inteligente, Pellegrini se amoldará hoy al equipo que quiere tanto la zona noble del Bernabeu como la afición. Aunque tiene otro año más firmado, es consciente de que incluso si cae eliminado puede seguir, pero en ningún caso si se pierde con el equipo que sacó en el Gerland, donde prefirió el músculo de los Diarra al talento de los Guti, Granero o Van der Vaart.Con las bajas de Xabi Alonso y Marcelo por sanción, el Madrid echará mano una vez más de Guti, con todo lo que ello significa de tiro al aire. Idolatrado por el Bernabeu, sobre todo cuando no juega, para el de Torrejón este es su último tren de llegar a una final de Champions. A sus íntimos les ha confesado que sólo le queda por cumplir un sueño: disputar un minuto de una final de Champions. Su deseo se comprende por su historial. Es el único de las plantillas que ganaron tres Champions del 1998 al 2002 que no jugó en ninguna final.
El Lyon llegó ayer a Madrid convencido de sus posibilidades. Sus estrellas argentinas, Lisandro y Delgado, explican que el equipo no se va a encerrar, sino que saldrá a marcar un gol. Para el OL, caer eliminado no supondría una tragedia. Esa puede ser su mejor baza.